Estas semanas, más que nunca, estamos frente a situaciones que nos obligan a sacar resiliencia. La resiliencia es el proceso que consiste en adaptarse a la adversidad, a la incertidumbre, a los peligros reales, los traumas, tragedias y todo lo que genera un nivel de estrés muy alto. Cada persona, en estos días ha tenido que ir a buscar su propia resiliencia en el fondo de si mismo para generar energía para trabajar en la calle en pleno peligro, o encontrar trabajo, o cuando todo se derrumba  estar con los niños en casa, estar estudiando y teletrabajando y cuidando a sus mayores sin poder estar al lado, o también es resiliencia, tener energía para  salir de la apatía cuando el panorama es pésimo. Si el esperanza es lo ultimo que se pierde, ver la realidad como es, es lo primero en rescatar. El estrés genera una distorsión de la realidad. La hace enorme, como ver un oso en el juego de  las sombras chinas, en vez de una simple mano que se mueve; o hacerlo invisible, eludiendo «no pasa nada». En el primer caso, sufrimos por multiplicar el miedo, lo que genera bloqueo. En el segundo, sufrimos a priori menos en el mismo momento, el temor al futuro se hace mas inconsciente, eludiendo el problema, lo dejamos crecer hasta que se haga tan grande como el oso.

Entonces, ¿Cómo te quieres adaptar al entorno actual, al nuevo mundo, (si lo fuera)?

  • Acepta lo que pierdes y no puedes volver a ello.
  • Toma un tiempo de duelo. No se puede saltas pasos.
  • Acepta los malos momentos y cuídate.
  • Acepta como eres, con tus áreas de mejora personal y tus cualidades. Sin menospreciar ni cualidades ni defectos
  • Observa la realidad cómo es, solo quédate con los hechos. (no hay evaluación de bien/mal)
  • Pon foco, atención en lo que nace, crece, en lo bueno fuera.
  • Siente lo que eso nuevo, te inspira, te aporta.
  • Transforma eso que has recogido como «bueno» en oportunidades
  • Pon energía en disfrutar de esas oportunidades
  • Y sigue la nueva etapa

Como ejemplo, puede ser algo tan simple como aprender a poner horarios en tu teletrabajo para disfrutar de tu familia en horarios concretos.¿Cómo?

  • Desarrollando la asertividad para pedir ayuda a los que te rodean y  facilite la conciliación si trabajas en la calle, o en casa, o no puedes estar en todo a la vez.
  • Rechazando cualquier emoción de culpabilidad y aceptando la realidad como es, haces lo mejor que sabes en cualquier momento y cuando es así, es porque necesitas cuidarte, ir a la ternura hacia ti mismo/a  para volver a salir airoso/a.
  • Preguntando ¿qué has aprendido?, ¿qué has conseguido?, ¿de qué te das cuenta?
  • Preguntándote, lo que no estás viendo, no estás percibiendo, cambia de foco,  la oportunidad está ahí.

La resiliencia es seguir creciendo cambiando todo lo que hay que cambiar para que tú sigas  igual de «feliz» en ese camino.

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